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Tuve la experiencia de haber trabajado en recepción de hotel durante 18 meses y estoy muy familiarizado con los procesos de reservaciones por estadías cortas y largas. En muchas ocasiones, hubieron huéspedes que llegaron porque otras personas quisieron bendecirles y, les reservaron y pagaron una estadía de fin de semana. Al momento de marcharse de regreso a casa, los huéspedes se fueron encantados del servicio y el descanso que obtuvieron, decían sentirse como nuevos y se fueron con nuevas fuerzas a sus hogares; pero a la vez sintiéndose un poco tristes ya que la experiencia maravillosa que obtuvieron llegó a su fin y les tocaba regresar a la rutina diaria, con todas sus exigencias.
¿Que pasaría si alguien te llama para decirte que tienes una reserva en un lugar paradisíaco, que esta en el mejor y más maravilloso destino?.
La Biblia dice que los cristianos tienen una reserva en el mejor lugar, en un maravilloso destino, en un sitio en el cual jamás hubieran podido visitar e imaginar, y lo mejor de todo es que ya fué pagada por otra persona. ¡Descubre más leyendo hasta el final!.
1 Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia,
1 Pedo 1:1-4
2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.
3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,
4 para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,
El Apóstol Pedro, un gran líder entre los discípulos del Señor Jesucristo, le escribe a una Iglesia que estaba sufriendo persecución por las autoridades romanas y el emperador Nerón, ya que éste último, culpó a los cristianos de incendiar Roma allá por el año 64-65 d.C. Este es el tiempo aproximado en que se escribió la carta de 1 Pedro; y, en ese contexto histórico, la Iglesia se encontraba expatriada, dispersa por todo el imperio romano, en Asia menor y por los siguientes lugares: en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia. El Apóstol Pedro, los consuela con el evangelio de Jesucristo, dándoles esperanza en medio de tanto rechazo por haber puesto su Fe en quien para ellos era su Salvador y su Señor, el cual merecía obediencia de parte de ellos, éste es, Jesucristo; pero esta no era una esperanza incierta, como producto de algun tipo de suerte, sino que ellos tenian la seguridad de que era una esperanza viva y segura, prometida por el Señor Fiel y Verdadero, quien cumple sus promesas.
La Iglesia del primer siglo estaba sufriendo en gran manera, pero el Apóstol Pedro les recuerda que aunque les toque dejar este mudo si es posible de manera violenta ó les toque vivir sus dias siguientes llenos de adversidades, hay un lugar maravilloso, el cual está preparado para los creyentes de todas la generaciones, para que vivan y descansen de sus tribulaciones.
Quizás tu, amado hermano, no estas siendo perseguido en esta etapa de tu vida por causa de tu Fe, no haz sido expatriado, no estás sufriendo por causa de tu Fe en Jesucristo; por el contrario, tienes algún tipo de libertad para adorar a tu Señor y Salvador. Pero llegará un tiempo, que por la soberanía de Dios y el cumplimiento de su propósito eterno esa libertad será removida y se cumplirá lo que está escrito, que ¡La Iglesia será perseguida y ese tiempo está cerca!.
Tu tienes que saber que a los que Dios elige, los santifica y llena con su Espíritu Santo, para que sean obedientes a su voluntad; todo esto es posible por medio del sacrificio de Cristo, por su sangre derramada en la cruz, no por méritos humanos, sino por Fe y por Gracia.
Freddie Lopez Galeano
Y asi mismo, aquellos que por la misericordia de Dios y por la Fe, han nacido de nuevo, en el Espíritu, tienen una reserva, ¡en el mejor lugar, en el cielo!, hecha por Cristo y pagada con su sangre, para recibir una herencia eterna, donde no podrá corromperse, contaminarse ni marchitarse nada por causa del pecado.
¿Por qué es una reserva en el mejor destino?
1. La reserva es en el mejor destino porque es en los cielos.
para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, 1 Pedro 1:4.
El mejor destino, al cual el ser humano podría ir es el cielo, la mismísima presencia eterna de Dios. Es ahí, donde Cristo nos ha reservado una estadía para habitar es su presencia por siempre, una estadía pagada con su sangre derramada en la cruz; es un lugar donde no existe la corrupción sino que prevalece la Justicia de Dios, es un lugar donde nada se puede contaminar con el pecado pues Dios quien gobierna con poder y gloria es Santo, y es un lugar donde nada se puede marchitar sino que es perpetuo.
En el cielo, no experimentarás jamás la corrupción, la contaminación del pecado ni serás jamás marchito sino que tu estado futuro en el cielo será perpetuo.
2. La reserva es para recibir una herencia eterna.
para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, 1 Pedro 1:4.
La Biblia dice que somos herederos y coherederos con Cristo del reino de los cielos (Romanos 8:17); por tanto, hay para todo aquel que a creído en Él con toda su mente, con toda su alma y con todo su ser, sin importar su estado económico, social, político, sin importar posición o intelecto, un lugar preparado para que viva eternamente, para la gloria de Dios.
Es una heredad que no se puede adquirir con precio de riquezas terrenales, sino que se recibe por la gracia de Dios y por la Fe del creyente verdadero en Cristo Jesús como su Señor, su Rey, su Gobernador y su Salvador.
3. La reserva es posible por un renacimiento espiritual.
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, 1 Pedro 1:3-4
Solo los que por la FE en Cristo han vuelto a nacer, pero esta vez en el Espíritu, heredarán los tesoros celestiales. Nunca la salvación para recibir la herencia eterna será por tener méritos humanos, sino que, siempre será por el cumplimiento del plan de redención de Dios, por la regeneración que Dios hace en el ser humano por responder mediante la Fe al anuncio del Evanvelio de Jesucristo, siempre será por la gracia de Dios demostrada en la cruz del Calvario, por el sacrificio de Cristo, por su sangre derramada como pago por nuestros pecados.
4. La reserva es por el llamado de Dios a la salvación y como respuesta a la Fe.
para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. 1 Pedro 1:4-5
Dios, por su soberana voluntad estableció un plan de rescate para los llamados y elegidos, y les preparó un lugar en los Cielos donde le adorarán por siempre y estarán excentos de sufrir por motivos de corrupción ya que en el cielo reina el Dios Justo y Santo, y no hay corrupción.
Basta la Fe verdadera del creyente en Jesucristo para ser participes de la herencia eterna. Pero quiero aclarar que no es una Fe ciega, que aunque no se desarrolla de la noche a la mañana, es necesario que sea una Fe práctica que manifieste los frutos del Espíritu Santo, una Fe piadosa que ame vivir en santidad; una Fe devota que adore a Dios, que medite en su palabra y anhele guardar los mandamiento del Señor, una Fe que manifiesta el amor de Dios hacia los semejantes, una Fe santa que lleve al cristiano a odiar al pecado y a no deleitarse en el mundo; una Fe cristiana y no mundana.
5. La reserva es posible por la Misericordia y la Gracia de Dios.
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, 1 Pedro 1:3-4
La herencia reservada en el Cielo no es ganada por ningún medio, ni por meritos humanos, sino que es recibida por la Misericordia de Dios, por su Gracia, por su Bondad y por los méritos de Cristo, por la Fe en el Hijo de Dios.
Es por misericordia que Dios nos hace herederos y coherederos con Cristo de la gloria Celestial; así que, deja intentar ganar el Cielo haciendo cosas que crees que son necesarias para la salvación; por el contrario, cree en Jesucristo como tú Señor y tú Salvador, con toda mente, con toda tu alma y con todo tu ser, y la misericordia de Dios se hará real en tu vida, regenerando, llamando, justificándo, redimiendo, santificando y haciendo que perseveres hasta el fin, obteniendo el fin de la fe, la salvación de tu alma, para la gloria de Dios y para vida eterna.
6. La reserva es posible porque Cristo la pagó con su sacrificio en la Cruz y con la su sangre, y se activó por su resurrección de entre los muertos.
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, 1 Pedro 1:3-4
El Apóstol Pablo dice que si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación y nuestra Fe, y somos hallados falsos, y otra vez añade que aun estamos en pecado (1 Cor 15:12-17).
Pero hoy podemos alegrarnos en el Dios de nuestra salvación, porque Cristo murió pagando con su sangre el precio por nuestra redención, y resucitó al tercer día, conforme nos revelan las Escrituras. Ya no podemos dudar, para los creyentes verdaderos hay un lugar reservado para recibir una herencia eterna en los cielos, pagada por la sangre sin pecado del Señor y Salvador Jesucristo.
Hoy es el día en que Cristo puede asegurar tu reserva para que recibas tu herencia eterna en los cielos.
Jesús, el Señor, pagó en la cruz el precio por el rescate de los que por la FE se acercan a Él; el resultado de la Fe y arrepentimiento es el perdón de pecados y el derecho de ser Hijo de Dios, y coheredero con Cristo de la gloria venidera.
Cree en Jesús, confiesalo como tu Señor y Rey, tu Salvador y Gobernador, no importa en las circunstancias en que te encuentres, no importa si estás en bonanza o las aflicciones te han acorralado; no esperes más, cree en Él con todo tu ser y tu reserva en el mejor lugar, en el mejor destino estará lista para recibir tu herencia eterna para habitar con Dios para siempre.
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