Categorías
MENSAJES CRISTIANOS

De Muerte a Vida: Por el Poder de Dios

El blog de hoy declarará unas advertencias y nos mostrará la manera en que opera el príncipe del mal para matar espiritualmente al mundo; además, guiará a todos los lectores a ver a Dios y a su hijo Jesucristo para recibir vida espiritual y eterna. Y si ya han recibido vida espiritual y eterna, siendo parte de la iglesia, cada uno de ustedes podrá advertir a los incrédulos del peligro al que se enfrentan y podrá guiarlos por el evangelio para que sean objeto de la operación de Dios, de modo que puedan recibir vida espiritual y vida eterna.

Se puede ver claramente con la ayuda del Espíritu Santo los tres poderes por los cuales están bajo dominio los seres humanos sin Cristo en esta vida y que son los mismos poderes con los que el cristiano convertido batalla constantemente y diariamente en su caminar de fe. En ese sentido, es bíblico decir que todas las personas que están sin Cristo están siendo dominadas continuamente y totalmente por 1) el sistema de este mundo (Efesios 2:2), por 2) la obra malvada de satanás (Efesios 2:2) y por 3) los propios deseos pecaminosos (Efesios 2:3). Estos son los poderes que mantienen a la humanidad sin Cristo en un estado de muerte espiritual y eterna por causa del pecado (Romanos 3:23, 6:23). Hay que mencionar que la dirección de la operación dominante de este ataque, que va dirigido al mundo entero y a las personas en general, incluyendo a la iglesia (Efesios 6:12), es ejecutada por el mismo príncipe de este mundo, ósea satanás (Efesios 2:2), ya que como se es conocido de él, quiere que nadie tenga comunión con Dios; por tanto, nadie tenga vida espiritual y eterna (Génesis 3:1-8).

Existe un grave error en la iglesia contemporánea al no tener en cuenta esta peligrosa situación anteriormente mencionada, y el descuido de esta cuestión, o sea, el no tener claro el dominio del poder del mal que opera en el mundo para dar muerte espiritual, ha hecho que la iglesia se despreocupe y no salga a advertir con urgencia a los perdidos el estado peligroso de muerte espiritual en que se encuentran sin Cristo en esta vida, que es el anuncio de la terrible noticia; y así también, el descuido de este asunto ha hecho que la iglesia se despreocupe de anunciar con urgencia el mensaje del evangelio, para que sepan cuál es la esperanza a la cual Dios los llama y la herencia de los santos que creen en dicho anuncio, que son las buenas noticias que han descendido del cielo (Efesios 1:18).

¿Cuantos de ustedes les gustaría conocer en este dia, la manera en que Dios opera para dar vida espiritual a los que están muertos en delitos y pecados?

La escritura de hoy declarará unas advertencias y nos mostrará la manera en que opera el príncipe del mal para matar espiritualmente al mundo; además, guiará a todos los lectores a ver a Dios y a su hijo Jesucristo para recibir vida espiritual y eterna. Y si ya han recibido vida espiritual y eterna, siendo parte de la iglesia, cada uno de ustedes podrá advertir a los incrédulos del peligro al que se enfrentan y podrá guiarlos por el evangelio para que sean objeto de la operación de Dios, de modo que puedan recibir vida espiritual y vida eterna.

2:1 Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 2:3 entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Efesios 2:1-3 RV60

El pasaje que estamos considerando hoy es Efesios 2:1-3, donde el apóstol Pablo habla acerca de la forma en que opera Satanás para matar espiritualmente a los incrédulos y en el verso 4 nos habla también de dos atributos que Dios opera para dar vida espiritual a los que están muertos espiritualmente por causa del pecado.

Éfeso era la capital de la provincia romana de Asia, actual Turquía, y en ella existía un gran monumento, el cual era el templo de la diosa Diana, diosa madre de la fertilidad, que los romanos identificaban con la diosa griega Artemisa. Éfeso era una ciudad muy idolatrada, era un centro de adoración pagana; los efesios se unían fanáticamente al culto de su diosa, considerándola muy íntimamente como suya. A causa del culto, se hacían fiestas que terminaban en grandes orgías inmorales, convirtiéndose en el centro del paganismo de esa época, lo cual fue el escenario perfecto para demostrar el poder de Dios y presentar el evangelio de Cristo, para lo que después sería la fundación de la iglesia de Éfeso.

Una vez fundada la iglesia de Éfeso, comenzaron a surgir algunas situaciones que generaban dificultades internas entre miembros, tales como desorden y rebeldía. Ante el desorden y la rebeldía que habían surgido del mal, ante el comportamiento de los judíos convertidos en las iglesias que se inclinaban a ser exclusivos y a separarse de sus hermanos gentiles, Pablo ve esta situación de división en la iglesia de Éfeso y fue lo que pudo haberlo motivado a escribir esta carta, la idea fundamental de la cual es la unidad cristiana.

La carta a los Efesios fue escrita por Pablo en su encarcelamiento en Roma allá por el año 60-62 d.C. Pablo les escribe para recordarles sobre la nueva identidad que ahora tienen en Cristo; también, Pablo les escribe a los creyentes de Éfeso, carta que también fue de gran ministración a las iglesias de sus alrededores, esto es, a judíos y gentiles. Con esta carta, Pablo explica lo que es la iglesia y también qué significa ser parte del cuerpo de Cristo. Enfatiza el tema de la unidad de la iglesia y el uso de dones espirituales. Pablo anima a la iglesia a fortalecerse y a luchar contra los ataques del maligno, los cuales deben combatir con armas espirituales. Los temas que desarrolla describen el propósito eterno de Dios, Cristo como cabeza de la iglesia y centro de todas las cosas, la salvación por medio de la gracia, la conducta del creyente y la iglesia en unidad con el Señor.

Hay una palabra que se menciona en el contexto inmediato de Efesios 1:19-20; 2:1-4 y en Efesios 3:20; es la palabra ἐνεργέω energéo que traducida del griego al español significa actuar, estar en acción, operar, esto es otorgar la habilidad para hacer algo (Efesios 1:20; 2:2; 3:20). Esta se deriva de ἐνεργής énerges que significa activo. Esta palabra forma parte de un grupo de palabras entre las cuales también se encuentra la palabra ἐνέργεια enérgeia que significa eficiencia («energía»): actividad (propia), obra, operación, poder (Efesios 1:19, 4:16); palabras que se usaban principalmente para referirse a la obra de poderes divinos o demoníacos; poderes demoníacos como en Efesios 2:2-3 y del poder de Dios, que actúa con sus poderes divinos como en Efesios 1:11, Efesios 1:19-22, Efesios 3:20. Dicho esto, podemos decir que hay 2 tipos de poderes que operan y que se contrastan en Efesios: 1) La operación del diablo, 2) La operación de Dios. La operación del diablo es la que opera en los que están muertos en delitos y pecados, en los que andan en la corriente de este mundo, que opera en los hijos de desobediencia, en los que viven en los deseos de la carne, los que son por naturaleza hijos de ira. La operación de Dios, que operó (Efesios 1:20-22) en Cristo, resucitándole de los muertos, sentándolo a la diestra de Dios, colocándolo sobre todo principado, autoridad, poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia; y en (Efesios 2:1) el Apóstol Pablo continúa con el resultado del actuar de Dios, (que así como operó en Cristo dándole vida, dio vida (Efesios 2:5) también a la iglesia redimida por Cristo mismo, entre los cuales estaban los efesios, esto lo hizo por su riqueza de misericordia y por causa de su gran amor (Efesios 2:4) a los que estaban muertos en delitos y pecados, muertos por causa de una actividad, pero esta vez demoníaca.

El texto comienza con la frase “ustedes estaban muertos en delitos y pecados, dando a entender la condición del ser humano pecador, lejos de su creador, muerto espiritual y eternamente; y como Dios dio vida (Efesios 2:5) a pesar de estar lejos de Él y sin Cristo. Además, como Dios dio vida a pesar de caminar sin Cristo, a pesar de vivir sin Cristo teniendo un comportamiento habitual que desagrada a Dios mismo, pero la vida nueva, junto con la identidad nueva, se recibe por la misericordia, la gracia y el amor de Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Este día conocerán cómo los creyentes reciben la nueva vida de parte de Dios, a pesar de que en su vida pasada sin Cristo, estaban en una condición de muertos espiritualmente, aunque andaban según el sistema pecaminoso del mundo, en incredulidad, conforme a la tendencia del diablo, en los deseos de la naturaleza pecaminosa y de los pensamientos pecaminosos, aun cuando estaban siendo objeto continuo de la ira de Dios; y también, darles a conocer que esta nueva vida la recibieron por la misericordia y amor de Dios.

De muerte a vida por el actuar de Dios.

Dios quiere darte a conocer dos situaciones en las que se encuentran todos aquellos que están sin Cristo en el mundo, y son dos situaciones por las cuales Dios fue movido para darles vida espiritual y eterna.

¿Cuales son esas situaciones por las cuales Dios fue movido a dar vida espiritual y eterna?

1. Una situación que era de muerte espiritual por causa del pecado.

2. Una situación que en otro tiempo era de un comportamiento de satisfacción de deseos carnales. (Efesios2:1)

I. Dios da vida a aquellos a pesar de que su situación era de muerte espiritual por causa del pecado. (Efesios2:1)

Pasar de muerte a vida por la misericordia, el amor, la gracia y el poder de Dios es la situación actual en la que se encuentran todos los creyentes verdaderos; estos son los que han creído en Jesucristo con todo su ser, atendiendo el llamado de Dios a una vida de fe, a una vida de arrepentimiento y a la salvación eterna.

Aunque se esté físicamente vivo, el estado de los incrédulos es estar muertos; esta muerte no es la separación del alma del cuerpo como lo es la muerte natural, ya que esa es la muerte física y no es de eso de lo que habla Pablo; sino que el estado del incrédulo es un estado de muerte espiritual, es la separación del no creyente de la presencia de Dios y, si muere en ese estado, le espera un lugar de juicio y condenación en el tiempo final.

La palabra delito es una palabra que significa pecado, ya que es una infracción delictiva, voluntaria o involuntaria, que al final es un pecado y que es castigada por la ley de Dios y la ley terrenal. (En Colosenses 2:13 y Efesios 2:5 se traduce como pecado). El delito es la acción o infracción que comete el ser humano sin Cristo, empoderado por Satanás para conducirlo a la rebeldía y con el propósito de llevarlo a la ruina y alejarlo eternamente de su Creador y Dios. El pecado aquí descrito es el también traducido como culpa, la cual es la consecuencia moral del pecado. Pecado también significa errar en el blanco, es el fracaso en el intento de alcanzar el propósito de Dios para vivir según su voluntad y para alcanzar la vida espiritual. El pecado es lo que causa la decadencia y la ruina del hombre; es lo que experimentó Adán al encontrarse desnudo en Edén y esconderse ante la presencia de Dios. (Génesis 3)

¿Está errando usted en el blanco?

Delitos y pecados, aunque son palabras diferentes, su significado es el mismo (pecado). El apóstol Pablo usó aquí dos palabras sinónimas para enfatizar el punto que quería enseñar. Dios le está llamando hoy a que deje la vida de delitos y pecados y se rinda a Cristo para vivir para Dios de forma espiritual y eterna. Pero si usted insiste en una vida de rechazo de Cristo y su evangelio, la Escritura dice que le espera la muerte segunda, que es la muerte eterna. Ya no es tiempo de vivir en delitos y pecados; es tiempo de luchar contra el pecado en general, pecado que le asedia, e inicie una vida de odio y aborrecimiento al pecado, poniendo su confianza únicamente en Jesucristo como su Señor y Salvador en arrepentimiento.

El estado anterior de los creyentes de Éfeso era de muerte espiritual, esto es una separación de Dios a causa del pecado, pero Dios envió a su hijo Jesucristo para ser sustituto por el pecado y dar vida a todo aquel que cree en Él y se arrepiente de sus pecados. Si usted cree hoy en Jesucristo con todo su corazón, con toda su alma y con toda su mente, pasará de muerte a vida.

Aunque por naturaleza, ya venimos en un estado de depravación y siendo dominados profundamente por el pecado, hay un mover en este mundo, impulsado por satanás y su séquito, que nos atrae a que rápidamente entremos en un estado de rebeldía contra Dios y no conozcamos la gracia de Dios que es en Cristo Jesús el Señor.

Hay un estilo de vida, hay valores, hay ideologías, hay creencias, hay deidades, hay una cosmovisión que nos ofrece este mundo por la que fácilmente somos arrastrados, humanamente hablando, a seguir sus tendencias y copiar lo que la corriente de este mundo nos ofrece, aparte de lo que Dios nos ofrece, que es vivir para Él y glorificarlo solo a Él.

Satanás es el príncipe porque fue con el que inicio el pecado, fue con el que principio el pecado, él es el autor del pecado y del mal; por tanto, él es el que engaña, tienta a la humanidad para que sea desobediente a Dios y, menosprecie y rechace el sacrificio de Cristo en la cruz del calvario. Fue por el trabajo de satanás que los ángeles cayeron de su dignidad, fue por la operación de satanás que Adán y Eva cayeron de su estado de santidad, y es por la actividad de satanás en este mundo, que la humanidad vive en guerras, enfermedad, pleitos, pobreza, calamidad, robos, asesinatos, violaciones, secuestros, narcoactividad, drogadicción, pornografía, homosexualidad y lesbianismo, aborto, adulterio, fornicación, borracheras, entre otros. La conducta de los efesios había sido una como la del diablo, diabólica. ¿Cómo está siendo su conducta hoy?¿Está siendo desobediente a Dios?

Deja de visualizar más la puerta ancha para caminar por el camino espacioso que lleva a la perdición, esa es la corriente de este mundo, su cosmovisión de perdición y de muerte espiritual y eterna. Jesucristo y su palabra son la puerta estrecha a la que Dios le llama a transitar, este es el camino angosto, pero que lleva a la vida espiritual y eterna (Mateo 7:13-14). Pocos hallan el camino de la vida, porque para hallarlo hay que ver a Cristo y a su palabra para obedecer en rendición, renunciando a la tendencia de este mundo, para la gloria de Dios. Jesucristo es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6), nadie va al Padre sino es por Jesús, nadie tiene vida espiritual si no cree en Cristo como Señor y Salvador.

II. Dios da vida a aquellos a pesar de su situación en otro tiempo era de un estado de vida de satisfacción de deseos carnales. (Efesios 2:3)

El ser humano es un ser caído, corrupto y por naturaleza pecaminoso; es un ser sensorial que busca satisfacer los deseos de su carne, y los deseos a los que se enfrenta para satisfacerlos son, en su mayoría, deseos que ofenden a Dios y lo alejan de Él, dejándolo en un estado de condenación.

Lo que Pablo habla aquí es de la carne como instrumento de pecado, como instrumento para pecar, esto son impulsos pecaminosos que emergen desde el alma, el ser interior y que se manifiestan con sensaciones en el cuerpo, y que en alguien sin el poder del espíritu santo, sin la obra de Cristo en él, es llevado a la acción del pecado que provoca muerte espiritual (Santiago 1:14-15). Satisfacer los deseos de la carne comienza con la seducción y atracción de la misma carne, que invita al hombre y a la mujer a pecar contra Dios. (Santiago 1:14-15).

Pablo dice (nosotros) indicando que los judíos, al igual que los gentiles de Éfeso, habían sido también sumamente carnales y sus actos pecaminosos. La voluntad de la carne normalmente va conectada con la voluntad de la mente, ya que este es el ser interior. Todo ataque del enemigo, todo deseo de la carne comienza en el ser interior, que es la mente. Los judíos, así como los efesios, también se habían entregado totalmente a una depravación que abarcaba todo el ser, llevándolos a una inmoralidad insaciable. El descuido de la mente, que es donde el hombre es tentado, es un descuido para ser atacado, ser vencido y ser arrastrado a la perdición eterna. ¿Está siendo usted dominado por la inmoralidad?

Satisfacer los deseos de la carne es del mundo y no proviene de Dios (1 Juan 2:16). Dios le está llamando a crucificar los deseos de la carne y sus pasiones, y andar lleno del Espíritu Santo y sus frutos, para vivir para Dios, glorificar a Dios, servir liderar a su familia, servir a la iglesia y reflejar a Cristo al mundo (Gálatas 5:16 y 24). Es tiempo de vestirse del señor Jesucristo y no proveer más para deleitarse en los deseos de la carne. (Romanos 13:14) Hay que hacer morir lo terrenal en nosotros, esto incluye los malos deseos de la carne, y esperar en la nueva vida que Cristo nos ofrece, que es espiritual, celestial y eterna.

Todas las personas no regeneradas están siendo constantemente objeto de la ira de Dios, debido a su vida desenfrenada de pecado en la que viven. La naturaleza del hombre ha sido afectada por el pecado desde el huerto de Edén, y esta condición lo convierte en merecedor de la ira de Dios. Yo quisiera decir lo contrario, pero no sería fiel al texto. Pablo dice que el estado anterior de él y de los judíos era una condición de hijos de ira. Todo aquel que no ha sido regenerado por el Espíritu Santo, está en una condición de hijo de ira.

Pablo dice que los judíos igual que los gentiles en su vida anterior sin Cristo eran hijos de ira debido a sus vidas de pecado. ¿Cómo es su condición ahora?, ¿Es usted un hijo de Dios por gracia y por fe? ¿Ya no es un hijo de ira como todos los restantes que viven sin cristo? ¿Es usted salvo?

Lo contrario a ser hijo de ira es ser hijo de Dios, regenerado por gracia, salvado por misericordia y por amor. Dios le está llamando a creer en su hijo Jesucristo para que ya no sea hijo de ira, sino un hijo de Dios salvado por gracia, por misericordia y por amor. No pidamos que Dios haga justicia y derrame su ira sobre los malos, porque si Dios hiciera justicia, derramando su ira sobre los malos, nadie se salvaría, porque todos somos malos; no hay quien haga lo bueno. (Romanos 3:10-11).

La buena noticia es que Dios derramó la ira que usted y yo merecíamos sobre su hijo unigénito, enviándolo a morir en una muerte horrenda en la cruz del Calvario; fue allí donde se aplacó la ira de Dios y la cambió por su gracia, por su riqueza de misericordia y por causa de su gran amor con que nos amó. Sublime gracia que es aplicada a todos aquellos que ponen su confianza en Jesucristo como Señor y Salvador, le siguen en arrepentimiento y novedad de vida.

Conclusión:

La operación del mal que lleva a la muerte espiritual fue vencida por Dios, cuando Él dio vida a aquellos que estaban muertos en delitos y pecados, cuando estaban siendo dominados por la corriente del mundo, por la influencia de Satanás y los deseos pecaminosos de la carne y de la mente; por medio del sacrificio único y suficiente de Jesucristo en la Cruz.

¿Está usted necesitado de esta riqueza de misericordia, de este gran amor?

(Efesios 2:4) Dice que Dios ha sido rico en misericordia; Dios desborda su misericordia y lo demostró cuando, al ver a la humanidad depravada, corrupta, muerta espiritualmente y sin esperanza, envió a su hijo Jesús en condición de hombre. Y Jesús, siendo Dios, entregó su vida por rescate de los que creen en su nombre. Dios es la fuente de toda misericordia; es su naturaleza ser misericordioso. La salvación y la vida eterna son por la misericordia de Dios; es por su gracia mediante la fe y el arrepentimiento.

El amor de Dios es grande, el amor de Dios es fuerte, el amor de Dios es inmenso, el amor de Dios es firme para todos los que creen en su Hijo Jesucristo y vienen a Él en adoración, el amor de Dios es abundante; Dios no es pobre en misericordia, es millonario, billonario en misericordia, es riquísimo. Dios ha mostrado su amor para con nosotros, que, estando nosotros muertos espiritualmente por causa de nuestros pecados, Cristo murió por nosotros. El amor de Dios al mundo fue lo que motivó a Dios a salvar a pecadores como nosotros.

Para la vida espiritual y eterna no hay méritos humanos, es solo por gracia de Dios, es solo por misericordia de Dios, es solo por el amor especial de Dios por los pecadores, es por el sacrificio suficiente de Cristo en la cruz del calvario, que fue el sustituto por nuestros pecados y por su sangre hemos sido purificados para recibir vida espiritual y eterna.

Muchas veces, las personas no vienen al camino de la fe porque creen que a Dios se le acabo la misericordia y que su amor también se acabó, pero que es lleno de ira, que es rico en justicia y que eso es lo que le va a tocar. (y dicen, este mundo es un infierno ya y que raro va a tener el ir alla, mejor sigo en mi vida y me voy acostumbrando) rechazando a cristo.

Y sí, Dios es justo y un día va a derramar su ira sobre la humanidad perversa que lo rechaza. Pero también usted tiene que saber que Dios es riquísimo en misericordia y su amor es grande para con usted. Si usted es creyente, adore, ame, tema y sirva a Dios, que obró en usted y le dio vida cuando estaba muerto en delitos y pecados; adore a Dios porque lo vio como un blanco para derramar su riqueza de misericordia y su gran amor para salvarlo y darle vida eterna.

Y si usted aún no ha creído o no está seguro de haber creído con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente, entonces déjeme decirle que a Dios no está en banca rota de misericordia y no es pequeño de amor, Él tiene reservado para usted su riqueza de misericordia y su gran amor para hacer efectiva la salvación que fue dada mediante el sacrificio de Jesucristo en la Cruz del calvario. Cristo vino a resucitar muertos y veo muchos resucitados hoy aquí, y si usted aún sigue muerto Él quiere resucitarlo hoy para una vida nueva y para vida eterna.

Cierro con esto: este verso revela lo que significa la riqueza de misericordia y el gran amor de DIOS.

2 Corintios 5:21  Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.

Cristo no conoció pecado, nunca peco cuando vivió en su naturaleza humana en la tierra, mas Dios lo trato como un pecador, el padre derramo la ira que usted y yo merecíamos sobre el Hijo para pagarla culpa que usted y yo merecíamos y así justificarnos, declararnos justos por la obra de Cristo en la Cruz. Hoy le invito a que no cierre sus oídos a esta palabra y corra en arrepentimiento y fe a los pies de Cristo y le confiese como señor y salvador.

Síguenos en nuestras redes sociales! Si te gustaría obtener más palabra de Dios, noticias, podcast, videos, etc. Puedes seguirnos en nuestra páginas de Facebook, Instagram, nuestro canal en YouTube y en Telegram. ¡Bendiciones!

Donaciones:

Apoye a Consejo Bíblico no Diluido

Como saben, somos una web independiente. Para nosotros, siempre ha sido difícil mantener actualiza nuestra pagina sin su apoyo.

Para apoyarnos, escanea el codigo QR o dale click a la imagen y elige donar, y contribuye para seguir sembrando la semilla del evangelio según Jesucristo. ¡Muchas gracias!


Descubre más desde CONSEJO BÍBLICO NO DILUIDO

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario